Esther
Hace 6 meses
Tenian un local antes por donde la catedral pero se han mudado al lado de mi casa en la Alhondiga y no podria estar mas feliz. Tienen unos uramakis y nigiris exquisitos, calidad precio inmejorable y el servicio una maravilla. Son todos majisimos y te tratan con muchisimo mimo. Es cierto que su local ahora es muy pequenito y comerlo alli puede ser complicado si hay mas gente pero es super recomendable!!