Isa S. R.
Hace 4 meses
Es un lugar con mucho encanto. Su interior es pequeno pero precioso. Un rincon ideal para una taza de cafe y un dulce. Aunque el servicio no fue malo, la chica que nos atendio no era demasiado agradable; todos tenemos malos momentos, pero la buena predisposicion para facilitar las peticiones de los clientes es, desde mi punto de vista, fundamental. El cafe estaba bueno y los dulces que probamos, tambien.