Paula Cabaleiro
Hace 2 semanas
El cocido, espectacular. El servicio, impoluto. Los postres, para repetir una y otra vez. Ademas, se piden las sobras para llevar y las traen al vacio por cuatro euros mas. El problema, que la mesa estaba llena de mosquitas. Pequenas voladoras que estuvieron toda la comida estorbando y posandose en la comida. Volveria por la calidad y el trato, pero espero que esto no sea asi siempre. Pd. El flan de huevo y las filloas de cocido... sin palabras.