Mar
Hace 3 meses
Un lugar acogedor y con un servicio impecable; en cuanto a la comida pedimos tataki de atun, torreznos de Soria y solomillo al ajo tostado. Un 10 en la elaboracion y en sabor ademas de ser unas raciones generosas. De postre tomamos muerte de chocolate y tarta de la abuela y haciendo honor a su nombre estaban de muerte. En general es un gastrobar al que merece la pena visitar y como no repetiremos sin duda alguna.