Alejandro Liviano Izquierdo
Hace 2 meses
La comida estaba deliciosa, especialmente el ciervo, el tartar de atun y las gyozas. Sin embargo, las mesas altas son muy estrechas y las sillas elevadas algo incomodas, y las raciones, para el precio, podrian ser mas generosas. A pesar de eso, merece la pena por la calidad de los platos.