Antonio Santos
hace 4 dias
El lugar es una pasada. Combina muy bien lo que es una antigua casa gigante tipica de pueblo con el concepto que tenemos actualmente de un lugar de almuerzos. La terraza se encuentra en el patio interior del restaurante, lo que te aporta una intimidad anadida y un toque de exclusividad. Estuve super comodo todo el rato, los camareros son muy muy agradables y el bocata de pan tierno y comida recien hecha. Muy interesante el hecho de que entres personalmente…