Javier Rastoll
Hace una semana
Descubrir La Hidro 1910 ha sido todo un acierto. Ubicado en una antigua hidroelectrica, el restaurante combina historia, encanto y una cocina excelente. Cenamos de maravilla, con platos bien elaborados y un ambiente que invita a disfrutar sin prisas. Imprescindible probar las alcachofas, una autentica delicia. El entorno y el cuidado en cada detalle hacen que la experiencia sea especial.