Tony Castellanos
Hace un mes
Lo encontramos por casualidad y volveremos una y mil veces mas. El trato al cliente, es familiar y muy cercano, tanto por parte de la jefa como por el camarero, Alejandro. Un encanto los dos. La comida, buenisima. Pedimos unos pescaditos de cambrils, por recomendacion de la jefa y estaban muy tiernos y se deshacian en la boca. Y el arroz negro de la carta, va con chipirones; el arroz del menu, va con gambas y otras opciones de primero, que tambien tiene un…