Sergi Casas
Hace 5 anos
Un bar, restaurante de los de toda la vida. El salon es algo mequeno y las mesas estan bastante juntas pero sin llegar a agobiar. El menu de mediodia, con bastantes platos para escoger, tanto de primeros como de segundos. Me comi unos canelones y unos huevos con bacon espectaculares. Comida casera, sin florituras pero muy correcta en cantidad y calidad. Los postres, en el caso del pastel de chocolate blanco, me gusto bastante.