Emilio Molina
Hace 2 meses
Gran descubrimiento en el corazon de Sant Cugat, un restaurante que sorprende por su encanto. Desde el primer momento, la experiencia fue genial: un espacio luminoso, con una decoracion elegante, pero sin perder el toque familiar que te hace sentir como en casa. La atencion al cliente es muy buena, con un equipo amable y atento que cuida cada detalle. El ambiente es tranquilo, ideal tanto para una comida en pareja como para reuniones familiares o con amigo…