Lydia
Hace 3 meses
Un bar tradicional espanol con trabajadores de origen Filipino con un ambiente muy tranquilo. Bocatas excepcionales, el mejor bocata de panceta que he probado. Un servicio calido y acogedor por parte de las camareras. Si algun dia necesito comer cerca del monasterio de Sant Cugat no durare en volver. Menu por menos de 15EU con bebida y postre.