Victor Rodriguez
Hace 7 anos
Quisiera agradecer al pueblo chino su teson por mantener, o ya casi recuperar, el bar de toda la vida, cutre y triste pero al fin y al cabo barato y accesible para todos, frente la avaricia sin fin del empresariado local que no piensa en otra cosa que no sean gastrobares y cafeterias a la escandinava donde te cobran 4EU por unas bravas extranas y 2 por un cafe con un trunito dibujado en la espuma. Bravo, China. Por los bares cutres y baratos.