Jess Garcia
Hace 5 anos
Hemos cenado la mar de bien en familia. Las tapas son muy sabrosas y con buena cantidad y calidad. Nos han servido rapido y Joan muy agradable y profesional. El pan recien hecho se deshacia en la boca, un vicio. El lacon y la oreja para chuparse los dedos. El vino de Ribera de Duero servido en la temperatura justa. El cafe buenisimo y las copas bien servidad. Ah! Y no os perdais el coulant casero de postre, sublime. Repetiremos y lo recomiendo al 100%!