Cristina Clara
Hace 3 meses
Un gran descubrimiento. En una esquina al final de una calle paralela a la principal, se esconde un fantastico restaurante de comida tradicional a un gran precio. Abundante, con sabor a la comida de siempre de platos sencillos y guisos. Carne a la brasa y cazuelas. El senor que lo regenta, muy amable y servicial en todo momento, cosa que pone la guinda a una gran comida. Dispone de pocas mesas por lo que os aconsejo reservar. Volveremos!