diego herrero iglesias
Hace 3 anos
El bar es pequeno pero acogedor, las camareras son muy simpaticas y te atienden siempre con una sonrisa y lo mas rapido posible. La situacion es inmejorable ya que se encuentran justo al lado de la catedral y de un punto de acceso a las murallas. La duena es muy amable y hace toda la comida casera. Es un buen lugar para ir a tapear en cualquier momento del dia. Sin lugar a dudas, repetire la visita.