Irene D.
Hace 3 anos
Encontramos este sitio paseando por el pueblo, estaba lleno pero enseguida el dueno nos hizo un hueco. Tanto la chica que nos atendio como el senor eran muy agradables y se les veia muy entregados. No dejeis de tomar una hamburguesa con campana de bajo y un sandwich gigante!! os sorprendera... y para cerrar la noche repartieron entre todos los clientes arroz con leche en cuencos pequenitos. Un bonito detalle.