Roberto Soriano Domenech
hace 5 dias
Fuimos a cenar el 15 de Agosto. Habiamos reservado y llegamos un pelin pronto. Siendo Agosto cenamos en la terraza y estuvimos muy bien. Lo extrano es que estuvimos cenando solos, bueno con las ocas, patos y gatos. La comida perfecta, un trato muy agradable, y el restaurante abierto solo para nosotros. Estoy seguro que fue una extrana casualidad. Muchas gracias por todo.