mari carmen ortega
Hace 5 meses
Es un lugar con mucha historia y mucho encanto. Acogedor. Un patio interior canario con unas balconadas de madera muy bien cuidadas. Tienen distintas variedades de cafe y la posibilidad de comprarlo en grano y que te lo muelan alli mismo. Recomendable el "barraquito" con o sin licor, tipico de la isla. Buenisimo. La tarta de queso estaba espectacular. Para repetir sin dudarlo.