Marco
Hace un mes
Sitio unico y espectacular, primera vez que hemos ido, y el trato de su personal no puede ser mejor, desde Kitty que nos hizo de guia por la finca y la bodega, hasta Sabrina, la duena, que se preocupo en todo momento de que nos sintieramos mejor que en casa, hasta nos queria traer una manta al atardecer, pues nos encontramos tomando un rico limonchelo, fabricado por ellos en el mirador de la finca y empezaba a refrescar. 100% recomendable, VOLVEREMOS