Laura
Hace 2 meses
Cada plato iba in crescendo. De entrantes, ensaladilla que nos emplataron con delicadeza, unas Gyozas y garbanzada, acompanado de un buen vino. Para culminar un cachopo que estaba riquisimo. De postre fiesta de chocolate. El servicio profesional y buen ambiente. Nos mimaron mucho.