Pedro Ortega
Hace 5 meses
Un lugar con mucho encanto, tanto visualmente, lleno de objetos antiguos y rincones con mucho encanto, como gastronomicamente hablando, ya que todo estaba muy rico. Nos encanto desde el primer momento que entramos, dejandonos un poco aconsejar por el camarero. No lo pone en carta, pero pedimos media racion de surtido de ibericos y de quesos, vienen acompanados de palitos de pan y unas pocas aceitunas. (Hay que pedirlo si o si, esta muy bueno). Por otro lad…