Monica Andreu
Hace 2 meses
Una experiencia unica, se trata de un restaurante familiar muy acogedor, decorado con mucha calidez y originalidad. El servicio impecable, muy cercano y amable y la comida un verdadero placer para el paladar, un sueno culinario que no debes perderte. Pedimos unas alcachofas, un revuelto de boletus y una carne de ciervo formidables. Recomendamos reservar con antelacion, ya que esta en el mismo centro y es muy concurrido.