"Hacemos comida saludable y, a pesar de ello, la gente vuelve".
Insulsa, aburrida, escasa y con sabor a jabon.
Asi es como te esperas la comida saludable y asi es como deberia ser.
Pero aqui, por mucho que nos esforzamos en conseguir una textura de carton o en recrear las miserables raciones de los orfanatos del siglo XIX... nada.
Es imposible.
La comida hawaiana siempre es rica y abundante, tanto que nos hemos llegado a plantear si verdaderamente sera saludable.
Pero debe de serlo.
Porque si te comes un poke bowl resulta que los ingredientes saben a lo que tienen que saber.
Es decir, ni rastro de colorantes ni conservantes ni edulcorantes ni nada que rime con fabricantes.
Todo tan fresco y natural como las verguenzas de Adan y Eva.