M. Fernanda E. Garcia
Hace un mes
Se vibra su antiguedad desde la vereda observando su arquitectura. Y dentro es un placer visual mires por donde mires. Es muy concurrido, la mayoria de las veces hay que esperar para conseguir lugar. Su gastronomia es deliciosa. Los tragos son tambien muy ricos y con una bella presentacion. Sheila nos atendio como reinas, es super amable. Por la noche vivimos un show fantastico. Vamos a volver