David
Hace 2 anos
Unico lugar que hemos encontrado abierto en todo el pueblo para comer. Lo primero que llama la atencion es la suciedad del suelo ya que habia hasta huesos de aceitunas. En contraposicion, los banos estaban muy limpios. Las raciones son muy abundantes y con buenos precios. Se come bien aunque no es una maravilla; la carne muy mejorable. El servicio un poco lento, y de los dos camareros, el adulto muy seco.