Manuel Jimenez
Hace 6 meses
Era domingo de septiembre y queriamos desayunar. Fue el unico sitio que vimos abierto. Pides en la barra, das tu nombre, pagas y te sientas. Cuando esta preparado todo el pedido te llaman por tu nombre y te lo llevas a la mesa en una bandeja y te lo comes. Todo con mucha amabilidad y rapidez por parte de las camareras.