Nierod Hunter
hace 5 dias
Que suerte hemos tenido de acabar por casualidad comiendo en este lugar. No sabiamos donde comer y justo pasabamos por delante y entramos. Es un lugar chiquitito, acogedor, los trabajadores super amables, se portan genial con los ninos. La comida espectacular, no escatiman en cantidad. Pedimos una pizza sandwich y unos tortellini golosi. Buenisimos. El postre del dia era tiramisu, que rico que estaba, casero 100%. Me encanta, volveremos a por mas